La sorpresa venezolana que nadie esperaba

La sorpresa venezolana que nadie esperaba

Con cifras confirmadas por el Centro de Control de Enfermedades Infecciosas de Europa, la Universidad John Hopkins y la OMS, Venezuela hasta el momento, mantiene un serio programa de contención al coronavirus.

Nadie pensaba que a un año de la operación Cúcuta, miles de venezolanos comenzarían a volver a su país por considerarlo más seguro que los paraísos a los que se sintieron atraídos hace poco tiempo atrás. Las razones esgrimidas se reducen a un solo concepto, en su patria se sienten protegidos y no es para menos, con la movilización activa de una buena parte de la sociedad debido a la constante amenaza de invasión por parte de Estados Unidos, al sabotaje interno que desarrolla una parte de la oposición y al criminal bloqueo económico impuesto por Donald Trump para ganarse los votos de la mafia cubana de Miami, el gobierno de Nicolás Maduro ha logrado implementar una exitosa estrategia, que hasta el momento, ubica a Venezuela con alrededor de 200 contagiados, 9 fallecidos, un alto 57 por ciento de recuperados y un altísimo números de test. Según el Centro Control de Enfermedades Infecciosas de Europa, la Universidad John Hopkins y la Organización Mundial de la Salud, OMS, el porcentaje de muertes por un millón de habitantes es 0,4 por ciento y pruebas por un millón de habitantes 6,337 por ciento, lejos el país mejor posicionado de Latinoamérica.

La paradoja de esta situación radica en que fueron las administraciones estadounidenses de Obama y Trump, las que coadyuvaron, sin quererlo, a este verdadero suceso. El gobierno chavista y los millones de adherentes que mantiene, se han visto obligados a efectuar una colosal movilización de sus reservas materiales y humanas para enfrentar una agresión de tal dimensión. En este plano, un factor decisivo es la unidad que mantienen los bolivarianos, ya que no existe indicio de relevancia que indique una división del alto mando político-militar de las fuerzas socialistas con su base popular.

Por otro lado, las estructuras sociales y estatales creadas desde el ascenso al poder de Hugo Chávez, se han desarrollado paulatinamente para enfrentar una eventual guerra, por lo tanto, en una crisis actúan con cierta normalidad, ya que vivir en incertidumbre es la tónica mayor. Por ello, no hubo problemas cuando a comienzos de marzo declararon las cuarentenas y la suspensión de clases en todos los niveles de enseñanza, siendo el primer país de América en establecer dichas medidas.

Un factor a considerar es el fuerte dispositivo militar, compuesto por las Fuerzas Armadas y la Policía Bolivariana con una cifra cercana a los 500 mil integrantes, a los que debe sumarse la milicia compuesta por otros 300 mil personas, estos últimos sumamente útiles en la movilización de la población durante una emergencia. Asimismo, han desarrollado eficientemente el programa de salud comunitaria Misión Barrio Adentro, inaugurado a fines de 2003, por lo tanto con una vasta experiencia y recursos, entre ellos la Red de Centros de Diagnóstico Integral establecidos en cada comuna, estructura que les permitió establecer con mucha rapidez el control de la epidemia y que hoy les facilita pesquisar la enfermedad casa por casa, lo que ha aumentado exponencialmente los exámenes de diagnóstico y que posibilitará descubrir los portadores asintomáticos, cuestión básica en el control de la enfermedad. Ello les permite esperar con cierta confianza las próximas semanas, cuando se alcance la etapa más compleja de la epidemia, momentos en que efectivamente se podrá evaluar si todo lo conscientemente preparado surtió efecto y se puede contener el contagio, para pasar a una etapa superior que permita el retorno gradual a la normalidad con incertidumbre, la que ya es casi una rutina.